miércoles, 28 de febrero de 2018

Miguel León Portilla

Profesor emérito de la Universidad Nacional, ex embajador en la Unesco, es antropólogo, historiador y filólogo. Sus trabajos sobre el mundo náhuatl, su mitología y literatura son indispensables. A lo largo de su vida ha recibido innumerables distinciones y premios, pero también es responsable de impulsar la educación bilingüe y de la creación de La Casa del Escritor Indígena.


viernes, 23 de febrero de 2018

Entrevista con Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid

Madrid
Abogada, jueza, defensora de derechos humanos, presa por oponerse a la dictadura franquista. Manuela Carmena es la alcaldesa más inusual que ha tenido Madrid, desde entonces se ha dedicado a promover una ciudad más incluyente


martes, 30 de enero de 2018

Movilidad, la disputa en los medios de comunicación

Movilidad, la disputa en los medios de comunicación
Por Héctor Zamarrón*

¿Cómo hablar de peatones, ciclistas, transporte público y movilidad en una sociedad donde ninguno de ellos pinta frente al reinado del automóvil?
¿Cómo lograr que los reporteros y editores se interesen en estos temas, que los directivos en los medios acepten asomarse a los nuevos fenómenos que están ocurriendo en las ciudades más importantes del mundo, convencerlos de que estamos frente a un fenómeno global?
Hace tiempo, envié a una reportera a cubrir una protesta de un grupo de ciclistas –los Bicitekas, desconocidos entonces--  contra el segundo piso en el Periférico que el entonces jefe de Gobierno había anunciado. Ella me miró con cara de sorpresa y dijo “¿En serio? ¿Y esos quiénes son? ¿Por qué vamos a cubrir eso?”. Otro día, un directivo de plano me recomendó: “Mejor dedícate a una revista donde puedas hablar de bicicletas”.
Comenzaba apenas el siglo y era muy difícil convencer a los medios de que había una tendencia en el mundo, madurando.
Hoy en día, aún es difícil colocar temas de movilidad en la esfera pública, no tanto como solía ser, pero se batalla en serio.
La explicación es relativamente sencilla, la misma disputa por el espacio público a la que asistimos todos los días en nuestras ciudades se refleja en los medios. La omnipresente industria automotriz y todo lo que conlleva, desde las obras viales hasta la regulación del tránsito, ocupa diez veces más espacio que la movilidad.
Tanto así que en la radio, la televisión y los diarios hay suplementos, secciones y programas especiales dedicados a los autos. Cualquier cosa que pase con ellos es noticia, lo mismo una inversión en una planta que la modificación o supresión de la tenencia.
Después de todo, los autos mueven a la economía y en México se vive una fiebre automotriz.
En enero de 2015, la industria automotriz exportó unos 7 mil 500 millones de dólares, poco más de la cuarta parte de las exportaciones totales mexicanas, según el INEGI.
En la ciudad de México se registran menos nacimientos que venta de automóviles.
El crecimiento de la industria automotriz parece imparable: en tres años México será el cuarto exportador de automóviles y el quinto productor de vehículos motorizados en el mundo, según estima la consultora Ernest & Young.
Por eso a quienes desde los medios tratamos de visibilizar el tema de la movilidad nos cuesta tanto. El peso en la economía de las bicicletas, de los peatones, de los camiones, no pinta frente a este imperio vehicular, nos enfrentamos a una visión glamorosa de inversiones, tecnología, empleos, etc.
Sin embargo, las consecuencias que esto acarrea en nuestras ciudades son evidentes. Vivimos en urbes tomadas por los automóviles, con sus espacios públicos deteriorados, en un ciclo interminable que, como una rueda, arroja cada día más vehículos a las calles. Es un bucle que perjudica nuestra salud contaminando el aire que respiramos, llenando de hollín nuestros pulmones, de aceite quemado las calles, inundando de ruidos de motores y cláxons sin cesar, invadiendo las aceras.
Cada vez también, se planean nuevas obras viales para tratar de aligerar los embotellamientos que ya son una característica distintiva de las ciudades mexicanas, no importa si hablamos de Tuxtla Gutiérrez o Tijuana, de Papantla o de Cholula, de León o Querétaro. En todas se viven atascos viales en horas pico.
Por eso desde los medios, quienes trabajamos en temas de movilidad, descubrimos que algo está cambiando en el mundo. Un nuevo aroma se esparce en el aire y hay que estar listos para percibirlo, para participar de un cambio completo de concepción sobre nuestra vida en las ciudades y nuestra relación con el espacio público.
Y aunque difícil, el desafío desde los medios es acompañar a quienes comparten ese descubrimiento en la sociedad: urbanistas, activistas, funcionarios, artistas, etc., para ir construyendo una nueva cultura de la movilidad. Vivimos en sociedades mediáticas y hay que visibilizar estos temas para darles la jerarquía que merecen.
Tras un siglo de predominio del automóvil privado en las urbes, desde su creación a principios del siglo XX, por fin reaparece la bicicleta, colocada no como un vehículo para los pobres, sino como una opción real de transporte y adecuada a los tiempos modernos.
Pero también la bicicleta podría ser lo de menos, lo que de verdad importa es que tras su impulso hay una visión del mundo diferente, que ve posible la utopía de contar con ciudades hechas por y para la gente. Una visión de ciudades humanas donde la primacía la tengan el peatón y la bicicleta. Una ciudad donde el espacio público esté dentro de lo más preciado. Donde la equidad importe. Donde pedalear libremente sea posible. Una ciudad sobre dos ruedas, llena de mariposas porque, como Albert Einstein dijo en una de esas tardes calurosas en las que dejaba la oficina y salía a pasear en su Schwim: “La vida es como andar en bicicleta, para conservar el equilibrio hay que mantenerse en movimiento”.

* Héctor Zamarrón es un periodista que un buen día redescubrió la bicicleta y cayó enamorado de ella. Desde 2008 mantiene un blog sobre bicis (elmanubrio.blogspot.mx), trabaja para el Grupo Milenio en televisión, diario y web y, cada que puede, viaja por la Ciudad de México en su mariposa.