miércoles, 8 de octubre de 2014

Lo que no se mide es como si no existiera

A medio camino del trabajo una llamada torció mi rumbo. Era mi jefe preguntando si podía acudir en su lugar a recibir un reconocimiento para Milenio. Él había prometido acudir pero de última hora le confirmaron una entrevista inaplazable, así que esa es la razón que hoy esté aquí, frente a ustedes, como representante del Grupo Milenio para recibir esta distinción del INEGI por la gran cantidad de información estadística que usamos en nuestras emisiones de televisión.
¿No debería darle el INEGI este reconocimiento a economistas, demógrafos, investigadores o incluso responsables de políticas públicas, quienes hacen un gran uso de la información estadística que genera el Instituto?, me pregunté, pero si el titular del Instituto, Eduardo Sojo, asegura que es a través de los medios que los ciudadanos se enteran de la información y los reportes que existen, es porque los medios le dan visibilidad a estos datos.
En una sociedad mediática, donde la visibilidad es el referente, nuestro trabajo como periodistas es destacar los fenómenos de la realidad que consideramos relevantes, es decir, con las noticias hacemos las veces de índices, indicamos qué cambia en sociedad, señalamos tendencias y de ahí el porqué de esta distinción.

En referencia al pasado sexenio, iba a decir en los años más violentos de México, pero lo ocurrido en Tlatlaya y en Iguala, me hicieron corregir, en los años que inició esta espiral de violencia que no cesa, en Milenio encontramos que hacían falta indicadores para contar lo que estaba ocurriendo en los estados más violentos. De ahí nació un indicador que no existía, el recuento mensual de ejecuciones que publicamos a lo largo de siete años. Más adelante, el INEGI comenzó a realizar su encuesta de nacional de victimización y percepción de la violencia y nos ayudó a darle sentido a ese tema.
Porque lo que no se mide es como si no existiera y nosotros, periodistas, reportamos sobre lo existente. No hacemos distinción entre un periodismo de datos, científico, de género, con causa o de investigación, para nosotros la única distinción posible es el buen o mal periodismo, y para ejercerlo se requieren de datos. Hoy en día, una de las instituciones del Estado que no requiere de justificar su existencia por la utilidad obvia de su trabajo, en el INEGI, y da gusto verlo crecer en internet y en sus redes sociales, cuando nuestra sociedad es cada vez más digital.

Los datos nos ayudan a ejercer eso que Carlos Marín define así: “El periodismo debe ser preciso, conciso y macizo”. 
Gracias INEGI.

Leído en la entrega de reconocimientos 2014 del INEGI a medios de comunicación, ciudad de México, 7 de octubre de 2014